El ’crowdfunding’ del común: Microfinanciación: proyectos concebidos para compartir



La iniciativa Goteo.org aspira a ser una plataforma que permita ser viables a proyectos concebidos con un ADN abierto para que reviertan en la sociedad.

- Oiga.me, un lobby ciudadano contra los poderosos

Con un sistema basado en captar múltiples pequeñas donaciones, Goteo.org pretende hacer posible proyectos abiertos de bajo presupuesto respetando la filosofía de open source (código abierto). La intención es que las obras que así se capitalizan sean creadas desde su comienzo para el procomún, o lo que es lo mismo, proyectos con un ADN abierto.

Goteo es una plataforma digital para constituir una red de producción, microfinanciación y distribución de recursos para el sector creativo, para el desarrollo de proyectos sociales, culturales, educativos o tecnológicos que contribuyan al fortalecimiento del bien común compartido, del que pueden disfrutar todas las personas sin ningún tipo de restricciones de acceso.

Otro de los conceptos interesantes de la iniciativa es el de Capital Riego, por aquello del gota a gota. Desde la Fundación Fuentes Abiertas (entidad impulsora de Goteo), se está creando una bolsa de inversión social con aportaciones de instituciones públicas, empresas y otras entidades privadas como complemento a las aportaciones individuales.

En Goteo se valoran de la misma forma las aportaciones monetarias, como las formas de colaborar que contribuyan al desarrollo de los proyectos. Desde microtareas necesarias para desarrollar los proyectos (traductores, testers, prescriptores) hasta préstamos de materiales (transporte, equipos) o cesión de infraestructuras (espacios, instalaciones).

En cuanto a la duda sobre cómo garantizar que el impulsor de un proyecto finalmente lo ejecute, se decidió estructurar el proceso en dos fases de 40 días cada una. La primera será una ronda de financiación similar a las que se establecen normalmente en otras plataformas de crowdfounding, pero sólo para lograr el capital mínimo necesario de cara al inicio del proyecto. Una vez recibido, el creador dispone de otro plazo en el que ponerse a trabajar al tiempo que informa de sus avances para lograr más fondos.

Goteo sólo permitirá financiar aquellos proyectos que ofrezcan algún tipo de retorno colectivo. Así, con una licencia copyleft, o Creative Commons, el usuario podrá reproducir el producto y, en ocasiones, modificarlo.

Uno de los primeros proyectos que buscan financiarse a través de este sistema es Bookcamping, una página de lecturas críticas surgida en la red durante las acampadas del 15M. Bookcamping busca financiación para crear un fondo de libros en Creative Commons para motivar el uso de la cultura abierta por parte de quien escribe y quien lee.

El crowdfunding aparece cada vez con más fuerza en el mundo on line. Este modelo de financiación permite desarrollar proyectos e iniciativas basándose en una conocida técnica: lograr que el máximo de usuarios posibles aporten pequeñas cantidades económicas.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/El-crowdfunding-del-comun.html

John Perry Barlow "En internet hay túneles y si los bloquean hay otra capa debajo"



Los asistentes al Free Culture Forum, celebrado el pasado fin de semana en Barcelona, se emocionaron con la intervención de John Perry Barlow (Wyoming, EEUU, 1947). Después de años escribiendo letras para The Grateful Dead, el autor de la Declaración de Independencia del Ciberespacio y fundador de la Electronic Frontier Fundation (EFF) fue uno de los primeros expertos en detectar el potencial de Internet y denunciar a quienes lo amenazan.

Hace 15 años que escribió la Declaración de Independencia del Ciberespacio. ¿Era necesaria?

Yo sólo sentía la necesidad de decir algo, y la escribí para mis amigos. No tenía ni idea de que sería ampliamente difundida. Estaba cabreado con el Foro Económico Mundial en el que había estado, con su arrogancia, con su incapacidad de comprender lo que era aquello . Y estaba realmente cabreado con el presidente de Estados Unidos, que había firmado una ley que quería convertir en delito decir fuck [joder] en internet, a pesar de que él lo decía constantemente en todas partes.

¿Cree que la situación ha cambiado?

Creo que es exactamente la misma. No estamos mucho mejor, pero tampoco peor. Periódicamente pueden pasar cosas buenas en los gobiernos. Creé una alianza con el ministro de Cultura de Brasil, Gilberto Gil, y [el abogado] Larry Lessig e hicimos posible que muchos países rechazaran la insistencia de la Organización Mundial del Comercio en aprobar todo lo que decía la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Ahora tratan de sortearlo, pero confío en que haya más gente como Gil en posiciones importantes. Y si no la hay, tendremos que pensar en otras técnicas para esquivarlo. Me gusta lo que ha dicho en estas jornadas un hacker del colectivo Isaac Hacksimov: internet es infinitamente profunda. Tenemos túneles bajo las calles, y si bloquean esos túneles, hay otra capa debajo. Somos más listos que ellos y sobre todo, esto es lo más importante para mí, la gente que considero que está de mi lado es joven. La gente que está de su lado tiene mi edad, y vosotros seguiréis vivos cuando nosotros hayamos muerto.

«El copyright' tenía sentido cuando se podían robar copias físicas»

Usted critica los derechos de autor pero los recibe por las canciones que escribió para The Grateful Dead.

Por supuesto. No me considero un hipócrita por cobrar royalties. Pero si alguien quiere reproducir mis canciones y no pretende sacar dinero de ello, no tengo ningún problema. Puedes coger todo lo que he hecho y reproducirlo si no tratas de ganarte la vida con ello.

¿Qué piensa del actual modelo de copyright'?

Es un modelo condenado . Tiene sentido mientras haya copias físicas que cuesta dinero producir. Tenía sentido, por tanto, mientras se podían robar esas copias físicas. Teníamos una economía basada en la escasez como un agente limitador, pero la economía de las ideas se basa en el conocimiento, no en la escasez. Tenemos un modelo económico erróneo que conservamos de cuando era caro transportar ideas. Ahora ya no lo es.

Stallman, "Apple ha hecho que la gente admire programas que son enemigos de su propia libertad"


Richard Stallman es el fundador del software libre, del que ha surgido el movimiento que defiende el uso de esas herramientas en las movilizaciones sociales

De esta idea ha surgido después el movimiento hacktivista, que propugna el uso de esas herramientas libres en la movilización social y cultural. El gurú del software libre participó el pasado fin de semana en el Free Culture Forum, organizado en Barcelona para defender el conocimiento libre, junto a los hacktivistas del 15-M. Stallman, siempre polémico, recibió múltiples críticas hace unas semanas tras la muerte del fundador de Apple, Steve Jobs, porque dijo que no se alegraba de que hubiera muerto, pero sí de que "ya no esté aquí".

¿Le importa si hablamos de Jobs?

No, no me molesta, pero no es muy importante. El asunto que realmente afecta a todo el mundo es quién tiene el control del software que usas. Hay dos posibilidades: o los usuarios tienen el control del programa, o el programa tiene el control de los usuarios. El primer caso es el del software libre. En el segundo caso, el programa se llama privativo porque priva de su libertad a los usuarios.

Hay alguien que sí tiene el control del programa y, a través de él, tiene el control de los usuarios, los somete y, por tanto, genera un sistema de poder injusto. Lo malo de Apple y de Jobs es que han hecho que la gente admire programas que son enemigos de su propia libertad. En el caso de los productos recientes de Apple, el iPhone y el iBad [juego de palabras con el nombre de la tableta de Apple, iPad, y la expresión "yo malo"], sus esposas digitales son las más apretadas de la historia, porque restringen hasta la elección de programas a instalar.

Los usuarios del iPhone sólo pueden instalar programas aprobados por Apple. Esta empresa ha atacado la libertad de los usuarios y la ha reducido más que nunca. No es el único enemigo, pero sí el principal culpable. Por eso critiqué a Jobs, porque logró imponer estas restricciones poniendo sus productos de moda.

¿Ha seguido el Movimiento 15-M en España?

Me alegra observar esta resistencia, porque el imperio de las empresas manda en nuestros gobiernos, que imponen leyes injustas para reforzar el poder de las empresas, como la ley Sinde [contra las descargas en internet]. Los españoles deben votar por partidos que eliminarían esa ley, que ataca la práctica de compartir. Es una ley injusta no sólo por sus medidas, sino por su meta. Compartir es bueno y debe ser legal, debe ser fomentado.

Movimientos como Anonymous han tenido un papel importante en el 15-M.

Lo que conozco de Anonymous es su práctica de protestar contra las páginas de empresas o agencias que actúan mal. Estas protestas son el equivalente virtual de manifestarse en la calle, y puede ser incómodo, pero hay algo más importante en juego.

El software libre también está presente en el 15-M.

Leí sobre un programa para manejar sugerencias de los ciudadanos y establecer quiénes están a favor de cada cosa. Me gusta que el software libre se aproveche para este movimiento.

Dice que los gobiernos están restringiendo libertades. ¿Por qué?

En la UE hay una directiva que prohíbe la distribución de programas libres capaces de acceder a las obras encriptadas. Comprende publicar las obras en un formato secreto que sólo unos programas privativos e injustos sepan reproducir y, como los desarrolladores suelen ser bastante inteligentes como para descubrir el formato y desarrollar un programa libre capaz de reproducir las mismas obras, lo han prohibido. Atacan la libertad.

¿Y el poder económico también lo impide?

El caso de Wikileaks demuestra la precariedad de nuestros derechos en el mundo digital. Puedes imprimir y distribuir papeles con tu opinión y, si quieres recibir donaciones, puedes aceptar monedas en tu mano. Pero si quieres hacer las mismas cosas en internet necesitas el apoyo de unas empresas que pueden retirar ese apoyo bajo cualquier pretexto. Estás a su merced.

¿Cómo se puede solucionar eso?

Hay que establecer leyes que digan que las empresas que proporcionan determinados servicios no pueden retirarlos si los estás pagando.

Acceso libre a 17 telescopios robóticos a través de la red


El Mundo.es


Una red mundial de telescopios robóticos, a los que se accede gratuitamente a través de Internet y permite a cualquier ciudadano conectarse y compartir tiempo de observación, va a ser desarrollada en el marco de un proyecto europeo de ciencia ciudadana que acaba de arrancar en la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid (FIUPM).

El proyecto europeo se llama Gloria (GLObal Robotic telescopes Intelligent Array for e-Science) y será una herramienta para que cualquiera que quiera investigar Astronomía lo pueda hacer, bien usando los telescopios robóticos, bien analizando datos astronómicos disponibles en bases de datos públicas, de Gloria o de otras entidades. La duración de Gloria será de tres años y tiene un presupuesto de 2,5 millones de euros.

El proyecto europeo está inspirado en la experiencia del Observatorio Astronómico de Montegancedo, ubicado en la citada Facultad. Es el primer observatorio astronómico del mundo de acceso libre y gratuito que se controla remotamente mediante un software denominado Ciclope Astro, mantenido por el grupo Ciclope de la FIUPM, y que será utilizado por la red mundial de telescopios robotizados.

Ciclope Astro proporciona una serie de herramientas para experimentos astronómicos, creación de escenarios y control de telescopios, cámaras y cúpulas de forma remota, y permite a cualquier internauta acceder desde su casa al observatorio para vivir diferentes experiencias astronómicas.

El director del Observatorio Astronómico de Montegancedo, el profesor Francisco Sánchez, es el coordinador de este proyecto europeo, en el que participan 13 socios de Rusia, Chile, Irlanda, Reino Unido, Italia, Chequia, Polonia y España. La semana pasada, los socios se han reunido durante tres días en la Facultad para planificar el desarrollo del proyecto.

17 telescopios en red

Una red inicial de 17 telescopios será la semilla inicial de Gloria, que ofrecerá acceso gratuito vía Web 2.0 a los internautas de todo el mundo. El primero de estos telescopios robóticos estará disponible para la Red en el plazo de un año, informa Europa Press.

Todos los telescopios robotizados compartirán el mismo software, mantenido por los miembros del proyecto Gloria. El acceso vía Internet a los telescopios está basado en el mismo software Ciclope Astro que controla el Observatorio Astronómico de Montegancedo.

Además de los 17 telescopios, se desarrollarán asimismo a lo largo del proyecto dos experimentos de usuarios, coordinados por la universidad de Oxford, creadores de Galaxy Zoo, una iniciativa online que invita a sus miembros a clasificar alrededor de un millón de galaxias.

Gloria organizará asimismo actividades escolares alrededor de la retransmisión de eventos astronómicos para atraer la atención de nuevos usuarios. Para ello se patrocinarán las cuatro próximas misiones de la televisión de Internet Sky Live.

El proyecto Gloria se propone aglutinar a personas de todo el mundo interesadas en la astronomía con la finalidad de aprovechar su inteligencia colectiva y potenciar su participación en la investigación astronómica, a partir de los análisis de datos y de las observaciones astronómicas.

Promoción de la ciencia 'ciudadana'

La gestión de uso de los telescopios se desarrollará mediante la técnica del 'karma', que define una reputación o valoración. Este método, que ya tiene una experiencia exitosa en los sitios web 2.0, distribuye automáticamente los tiempos de observación a los usuarios más destacados, según el criterio de los usuarios de la red.

Gloria se convertirá así en una red para ciencia ciudadana, capaz de incrementar la calidad de la investigación a través de las redes y de infraestructuras electrónicas abiertas. Durante el proyecto, una fundación será creada para la conservar la documentación y el software libre que se genere. La fundación servirá asimismo para que la comunidad de internautas interesados pueda mantenerse y seguir creciendo una vez terminado el proyecto Gloria.

Gloria se propone llegar a cualquier ciudadano interesado en temas astronómicos, como escolares y estudiantes, para que sin salir de casa puedan contemplar el universo, aprender más sobre astronomía y ser partícipes directos de una experiencia científica.

En la actualidad, los telescopios robóticos que formarán parte de la red son financieramente autónomos y su participación en el proyecto Gloria no generará costos adicionales, ha destacado la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid.

La cura para la economía

Joseph Stiglitz

La crisis económica iniciada en 2007 continúa; mientras tanto, una pregunta obvia ronda las cabezas de todos: ¿por qué? Si no logramos una mejor comprensión de las causas de la crisis no podremos implementar una estrategia eficaz de recuperación. Y por el momento no tenemos ni lo uno ni lo otro.

Se nos dijo que fue una crisis financiera y que por eso los Gobiernos de ambos lados del Atlántico se concentraron en los bancos. Se nos aseguró, además, que los planes de estímulo eran un paliativo temporal necesario para pasar el mal momento, hasta que el sector financiero se recuperara y resurgiera el crédito privado. Pero mientras el sector bancario tiene otra vez su rentabilidad y sus bonus, el crédito no se ha recuperado, a pesar de que los tipos de interés a corto y largo plazo están en mínimos históricos.

Los bancos aseguran que lo que restringe el crédito es la falta de acreedores fiables, producto del mal estado de la economía. Y algunos datos clave indican que tienen razón, al menos en parte. Las grandes empresas atesoran unos cuantos billones de dólares en reservas de efectivo, o sea, que no es la falta de dinero lo que les impide invertir y tomar trabajadores. Pero para algunas empresas pequeñas, quizá para muchas, la situación es muy diferente: están tan necesitadas de fondos que no pueden crecer, y muchas se ven obligadas a menguar.

Sea como sea, la inversión empresarial en términos generales (sin contar la construcción) está otra vez en un 10% del PIB (antes de la crisis era del 10,6%). Con el excedente que hay en el sector inmobiliario, no es de esperar que la confianza vuelva pronto a los niveles de antes de la crisis (independientemente de las medidas que se tomen en relación con el sector bancario).

El factor evidente que precipitó la crisis fue la imprudencia imperdonable del sector financiero, sumada a la insensatez de una desregulación que le dio rienda suelta. La herencia que nos dejó (excedente en el sector inmobiliario y hogares demasiado endeudados) dificulta todavía más la recuperación.

Pero la economía ya se encontraba muy mal antes de la crisis, y la burbuja inmobiliaria no hizo más que ocultar sus debilidades. Si no se hubiera inflado la burbuja para estimular el consumo, se habría producido una enorme escasez de demanda agregada. Lo que ocurrió, en cambio, fue que la tasa de ahorro personal se redujo a apenas el 1%, mientras que el 80% de los estadounidenses menos pudientes gastaban cada año aproximadamente el 110% de sus ingresos. Incluso si el sector financiero se recuperara completamente y estos estadounidenses pródigos no hubieran aprendido nada sobre la importancia del ahorro, su consumo no superaría el 100% de sus ingresos. Así que todos los que hablan de un regresodel consumo (incluso después del desendeudamiento) viven en un mundo de fantasía.

Es cierto que para una recuperación económica era necesario poner en orden el sector financiero, pero esto no es suficiente. Para comprender las medidas que hay que tomar debemos entender los problemas que afectaban a la economía antes de la crisis.

En primer lugar, EE UU y el mundo fueron víctimas de su propio éxito. El acelerado aumento de la productividad en el sector industrial superó el crecimiento de la demanda, lo que supuso una reducción del nivel de empleo en ese sector. Esto implicaba un desplazamiento de mano de obra al sector de los servicios.

El problema es similar al que se presentó a principios del siglo XX, cuando un rápido crecimiento de la productividad en el sector agrícola obligó a la mano de obra a mudarse de las áreas rurales a los centros fabriles urbanos. Con una caída de los ingresos agrícolas superior al 50% entre 1929 y 1932, era de esperar que se produjera una migración a gran escala. Pero los trabajadores quedaron atrapados en el sector rural porque no tenían recursos para trasladarse, y la caída de sus ingresos debilitó de tal modo la demanda agregada que el desempleo industrial y urbano se disparó.

La necesidad que tienen EE UU y Europa de retirar mano de obra del sector industrial se agrava por el cambio de las ventajas comparativas: además de que hay un límite global para la cantidad de empleos fabriles, una proporción mayor de esos puestos de trabajo se irá a otros países.

Mientras tanto, la globalización fue uno de los factores (aunque no el único) que contribuyeron a que surgiera el segundo problema clave: el aumento de la desigualdad. Como una parte de los ingresos se trasladó de personas que los gastan a personas que no los gastan, la demanda agregada se redujo. Asimismo, el enorme encarecimiento de la energía derivó poder adquisitivo de EE UU y Europa a los países productores de petróleo, que al darse cuenta de la volatilidad de sus precios eligieron acertadamente ahorrar gran parte de esta renta.

El tercer y último problema que contribuye a la debilidad de la demanda agregada global es la masiva acumulación de reservas en divisa extranjera por parte de los mercados emergentes (que en parte es una reacción a los errores cometidos por el Fondo Monetario Internacional y el Tesoro de EE UU en el manejo de la crisis asiática de 1997 y 1998). Al darse cuenta de que la falta de reservas los ponía en riesgo de perder la soberanía económica, muchos países se dijeron: “Nunca más”. Pero si bien la acumulación de reservas los protegió (acumulación que en las economías emergentes y en vías de desarrollo actualmente anda por los 7,6 billones de dólares), el dinero que se destina a reservas es dinero que no se gasta.

En cuanto a la solución de estos problemas subyacentes, ¿dónde nos encontramos? En relación con el primero, como los países que acumularon grandes reservas pudieron capear mejor la crisis económica, el incentivo a seguir acumulando aumenta todavía más. Paralelamente, los banqueros tienen otra vez sus bonus, pero los trabajadores ven cómo sus salarios pierden valor y sus horas de trabajo se reducen, lo que amplía la brecha de ingresos. Encima, EE UU no se ha librado de su dependencia del petróleo. Este verano [del hemisferio norte] el precio del petróleo volvió a subir por encima de los 100 dólares por barril (y todavía se mantiene alto), lo que significa una nueva transferencia de divisas a los países exportadores de petróleo. Mientras tanto, la transformación estructural de las economías avanzadas, necesaria para poder retirar mano de obra de los sectores industriales tradicionales, avanza muy lentamente.

El Estado es un actor protagonista en la financiación de los servicios que necesita la gente, por ejemplo, la educación y la atención de la salud. Y para restaurar la competitividad en Europa y EE UU, los programas de educación y formación con fondos estatales serán fundamentales. Pero a ambos lados del Atlántico se optó por la austeridad fiscal, con lo que prácticamente está garantizado que la transición de esas economías será lenta.

La receta para el mal que aqueja a la economía global se deduce inmediatamente a partir del diagnóstico: hacen falta sólidos programas de gasto público que apunten a facilitar la reestructuración, promover el ahorro energético y reducir la desigualdad; y junto con esto, una reforma del sistema financiero internacional que cree alternativas a la acumulación de reservas.

Tarde o temprano, los líderes mundiales (y los votantes que los eligen) se darán cuenta de que es así, ya que, conforme las perspectivas de crecimiento sigan empeorando, no les quedará otra alternativa. ¿Pero cuánto sufrimiento deberemos soportar hasta que eso ocurra?

Joseph E. Stiglitz es profesor de la Universidad de Columbia, premio Nobel de Economía y autor del libro Caída libre: Estados Unidos, el libre mercado y el hundimiento de la economía mundial.


El País, 9 octubre 2011

Argentina: Telefonía móvil y servicio público


Página 12

Se analiza en estos días en el Senado una iniciativa para declarar “servicio público” a la telefonía móvil y Martín Becerra aprovecha esa circunstancia para argumentar sobre el tema y aportar elementos que permiten apreciar la importancia del fenómeno en la actualidad.

En estos días el Senado de la Nación analiza en comisión la posibilidad de declarar “servicio público” a la telefonía móvil. Aunque expertos en derecho administrativo citados por el Senado no apoyaron la medida, es preciso contemplar esta iniciativa desde una perspectiva más amplia. La telefonía móvil es sinónimo de conexión perpetua para casi todas las personas adultas en nuestras sociedades. Esa circunstancia sobresaliente justifica considerar el servicio de telefonía más allá de la tradición administrativista.

El proyecto se basa en el reconocimiento de que hablar por teléfono, y en general conectarse en red, para la mayoría de los argentinos implica usar dispositivos móviles. No obstante, a diferencia de la telefonía fija, las redes móviles no están reguladas y por eso las tarifas y condiciones de prestación del servicio se ajustan más al lucro de las pocas empresas que participan del mercado, que a intereses y necesidades de los usuarios. Servicio público implica un Estado que regule precios, derechos de los consumidores (como la portabilidad numérica), tarifas sociales, el entorno de interconexión entre empresas y la calidad y continuidad de los servicios.

Con la misma lógica con la que el Estado decidió en los últimos dos años invertir en la diseminación de tecnologías desde una perspectiva inclusiva, mediante planes como Argentina Conectada y Conectar Igualdad, podría declararse como servicio público a la telefonía móvil para garantizar mejores condiciones para un servicio que desplazó al teléfono fijo y que en muchos casos opera incluso como relevo de otras tecnologías, más modernas.

La movilidad y ubicuidad son obvios rasgos diferenciales de la telefonía celular, pero hay otros igualmente importantes. Mientras que el teléfono fijo conserva su centenaria funcionalidad de comunicación bidireccional, el teléfono móvil es una central de entretenimientos y conexiones múltiples y, como dice Castells, perpetuas, que permite escuchar música y radio, intercambiar mensajes (de texto y multimedia) con varios destinatarios, jugar, ver televisión, procesar datos y conectarse en red.

Hija dilecta de la convergencia digital, la telefonía móvil es la tecnología informacional por excelencia en el país (casi 58 millones de líneas para 40 millones de habitantes). El uso de la telefonía móvil es testigo de grandes transformaciones que son, a la vez, tecnológicas y culturales: lo que hace 15 años era percibido como grotesco (hablar por teléfono en el colectivo, por ejemplo), hoy es totalmente aceptado.

Aún es prematuro diagnosticar en qué medida la telefonía móvil continuará mutando hasta difuminar el concepto mismo de telefonía o hasta replantear seriamente la singularidad de otras industrias (como la “radio”), que son integradas como una aplicación más del dispositivo.

La polifuncionalidad de la telefonía móvil se combina con la segmentación creciente del mercado de consumo. Económicamente, el mercado de telefonía móvil tiene tarifas desreguladas, lo cual es una rémora de las políticas neoliberales que regulan las telecomunicaciones en Argentina. Como ocurre con el gas, las clases medias y altas acceden al servicio de la telefonía fija con tarifas reguladas mientras que los sectores más pobres deben gestionar sus necesidades de comunicación telefónica sin la asistencia del Estado.

En telefonía móvil los consumidores pueden optar entre pagar un abono o hacerlo a través de tarjetas prepagas. Este tipo de consumo representa más del 70 por ciento del mercado de la telefonía móvil en la Argentina. Las tarjetas prepagas son mucho más caras para los usuarios, lo que constituye, nuevamente, un castigo para los usuarios de menores recursos.

Además, y como ocurre con otras redes de servicios convergentes (telefonía, televisión por cable, provisión de banda ancha para conexión a Internet), la propiedad del mercado de telefonía móvil está hiperconcentrado en tres empresas, lo cual genera preocupación de asociaciones de consumidores por el eventual abuso de posición dominante de los operadores. La preocupación no es únicamente tarifaria: la necesidad de evitar la discriminación de los servicios que consumen los usuarios de telefonía móvil por parte de los prestadores ya motivó que en otros países, como Holanda, se regulara la neutralidad de la red en telefonía inalámbrica. Este debate, abierto, resulta complementario con la iniciativa de declaración de la telefonía móvil como servicio público.

Martín Becerra es Doctor en Comunicación. Universidad Nacional de Quilmes/ Conicet.