EL FACTOR DE PRODUCCIÓN CENTRAL Y LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO

° William Zavaleta Huaccha

Al estudiar las diferentes definiciones de economía, nos encontramos que ellas resaltan el carácter escaso y limitado de los factores productivos, así:

Lionel Robbins dice que: “la economía es la ciencia que se encarga del estudio de la satisfacción de las necesidades humanas mediante bienes que siendo escasos tienen usos alternativos entre los cuales hay que optar”.

Los economistas, Samuelson y Nordhaus, definen la economía como: “El estudio de la manera en que las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías valiosas y distribuirlas entre los diferentes individuos”

Fisher, Dornbusch y Smalensee, la economía es el estudio de la forma en que las sociedades deciden que van a producir, como y para quien, con los recursos escasos y limitados.

Es sobre la naturaleza escasa y limitada de los factores productivos tierra y máquina, principalmente, que se ha desarrollado la teoría económica y sus aplicaciones en el ámbito macro y microeconómico.

Qué sucede si el factor de producción central conocimiento no es finito ni limitado, por el contrario tiene características que los diferencian de los factores productivos mencionados. No será que estamos estudiando el pasado de la economía?

En “Propiedad y Expropiación de Valor en la Economía del Conocimiento”, Agustín Lage, menciona:

“el recurso conocimiento tiene también particularidades que lo diferencian de otros recursos. La tierra, los recursos naturales, la fuerza de trabajo y el capital son finitos. Se puede poseer mucho, pero tarde o temprano se agota. El conocimiento por el contrario es infinitamente expansible: siempre se puede generar más.

El conocimiento por otra parte no "se gasta". Dos empresas no pueden usar al mismo tiempo la misma parcela de tierra, ni la misma brigada de trabajadores; pero si pueden usar simultáneamente el mismo conocimiento”

Siendo el conocimiento un bien público, el costo marginal de producir un beneficio adicional es cero, es no rival, y además no excluible. De allí, que al no poder excluir a aquellos que no pagan por el mismo, se han tenido que promulgar leyes de propiedad intelectual, un tema polémico, por cierto.

Más, el conocimiento a diferencia de sus predecesores (la tierra productiva y las máquinas) es un intangible.

Ente otros, el tránsito del factor tierra al factor máquina, como factor de producción central, configuró la economía industrial. En similar dimensión, el tránsito del factor máquina al factor conocimiento, determina una nueva economía, la economía del conocimiento. Si a ello agregamos las peculiares características del factor conocimiento, descritas en los párrafos anteriores, no debería sorprendernos la aparición de nuevas teorías y conceptos económicos, en el ámbito de la teoría del valor, la ley de rendimientos decrecientes, la función de producción, la teoría de crecimiento económico, la teoría del desarrollo, etc.; si esto no es así, es porque la tecnología y la producción avanzan más rápido que nuestro pensamiento económico.

Es un imperativo, desarrollar la teoría económica en correspondencia con el estadio tecnológico productivo actual, a fin de afrontar los irresueltos problemas de crecimiento económico, desarrollo, desigualdad, desempleo, ingreso, etc; en ella, su aplicación en sentido de élite o para beneficio de una gran mayoría de ciudadanos, configurará  nuevas propuestas y disputas políticas.

º El Autor es Magíster en Desarrollo y Gestión, Ingeniero Ambiental, y Doctorando en Economía. Docente en el  Antegrado de la Facultad de Ingeniería Económica, Estadística y Ciencias Sociales, en  el Posgrado de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Ingeniería, y en el MBA de la Facultad de Ciencias Administrativas de la USMP, Lima – Perú. Investigador en Economía y Gestión del Conocimiento. Director del Departamento de Economía del Conocimiento de la Academia de Políticas Públicas.

El Buen Vivir y la Economía del Conocimiento


TRES USOS DEL CAPITAL INTELECTUAL EN LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO

°William Zavaleta Huaccha

Se suele afirmar en la literatura, que el capital intelectual es un concepto difícil de entender, argumentándose que la existencia de una gran cantidad de definiciones, es una razón principal que abona en esa complicación.

Y claro, una inicial experiencia con el capital intelectual, frustrante en su entendimiento y/o en su praxis organizacional, puede ser tentada a buscar inconsistentes justificaciones.

Es cierto, el capital intelectual, no es un concepto fácil de entender, porque al igual que muchos conceptos de la economía del conocimiento, para ser entendidos, se tiene que abandonar la lógica de la economía industrial, por una lógica nueva, dinámica y creativa, la “lógica de la economía del conocimiento”.

Un concepto que se desplaza en el tiempo, y que se hizo visible cuando Edvinsson, acertadamente, lo representara en un Navegador, es para confundir a cualquiera.“Que no se pueda ver, no significa que no se pueda medir”,es una expresión queresuena aun con singular fuerza, la necesaria para advertir la importancia de medir el valor económico de los activos intangibles en una organización, la que sumada al valor de los activos tangibles, nos dan el valor total contable de una organización.

Simultáneamente, más de un centenar de indicadores de capital intelectual, devienen en un gran desafío de gestión para alcanzar las metas organizacionales.

Pero entonces, ¿es una medida del valor económico de los activos intangibles o una herramienta de gestión?. Llegado a este punto, es más fácil ignorarlo que entenderlo, y es eso, lo que suelen hacer, muchas Escuelas de Economía y Administración.

Sigamos. Capacidades (humanas, estructurales y relacionales) para generar economía, es una definición del capital intelectual, que en lo particular, me satisface.¿Capacidad (es) para producir?, es un concepto que describe un medio de producción intangible.¿Qué produce? bienes intangibles. Y las capacidades pueden estar presente en las organizaciones; pero también, en cada uno de los profesionales o técnicos independientes, cuando creativamente producen y ofertan un servicio, en general un bien intangible.

Pues bien, es así, como al estudiar y aplicar el capital intelectual, descubrimos tres usos del mismo: una medida del valor de los activos intangibles, herramienta de gestión y medio de producción…¿qué espera para usarlos?

º El Autor es Magíster en Desarrollo y Gestión e Ingeniero Ambiental. Docente en el  Antegrado de la Facultad de Ingeniería Económica, Estadística y Ciencias Sociales, en  el Posgrado de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Ingeniería, y en el MBA de la Facultad de Ciencias Administrativas de la USMP, Lima – Perú. Investigador en Economía y Gestión del Conocimiento.

La Lógica de la Economía del Conocimiento, es un artículo escrito por el autor.

Seminario: La Gestión Empresarial en la Economía del Conocimiento


LATINOAMERICA Y EL DESARROLLO EN LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO

°William Zavaleta Huaccha

El Bicentenario de la Independencia de varios Estados Sudamericanos, representa un contexto de singular trascendencia, que debe invitar a la reflexión, no solo del camino transitado, sino también, a la discusión de conceptos, estrategias y/o fundamentos, que han de guiar en adelante, las políticas de nuestros países para alcanzar el Desarrollo.

La vigencia del modelo económico neoliberal en algunos Estados Latinoamericanos, supone, el congelamiento de remuneraciones (busca atraer inversiones, las cuales por lo general se orientan a los sectores primarios y comerciales), la “libre competencia” (se traduce en captura del estado por grupos económicos nacionales e internacionales), la flexibilización laboral, etc., ocasionando un incremento de la desigualdad social, la generación de monopolios, la precarización del trabajo, etc.

La implementación de modelos de economía nacional de mercado, por gobiernos progresistas, con el mayor impulso económico a la educación, la mejora de las remuneraciones, la regulación del mercado en mayor o menor grado, esfuerzos orientados a disminuir la desigualdad social.

Los precios altos de las materias primas, en el lapso de una década aproximadamente, favoreció el crecimiento económico en las economías de la región, independientemente del modelo económico aplicado, y si bien, se tradujo en un incremento de los ingresos de la población, se ha sobredimensionado sus resultados, al anunciar la reducción ostensible de la pobreza, cuando ésta, en realidad, se calcula a partir de pobreza monetaria, una línea económica extremadamente baja.

La desaceleración económica internacional, crisis en algunas economías, originada por la desregulación del sistema financiero norteamericano, hecha crisis a partir del 2007, alcanza en la actualidad, no solo a economías extractivas, como la nuestra, sino también, a economías manufactureras, y tecnificadas. Alcanza también, a ambos modelos económicos mencionados.

Una respuesta económica común a ambos modelos, ha centrado sus esfuerzos en la expansión keynesiana, logrando poco o ningún resultado.

Los gobiernos neoliberales, en tanto, han reducido impuesto a las grandes empresas con la intención manifiesta de reanimar la inversión, situación que no se ha dado, porque es claro, que a menor demanda, menor inversión privada.

Durante décadas realizamos esfuerzos por configurar estados capitalistas o socialistas industriales, buscando impulsar este tipo de producción, solo México y Brasil, lograron dar pasos iniciales en esa  dirección, los demás, fallamos en el intento, seguimos siendo economías primarias.

De cara al Bicentenario en nuestros países latinoamericanos, emprender iniciativas inscritas en políticas que nos lleven al Desarrollo, pasa por reconocer que la economía internacional, al transitar por un nuevo estadio tecnológico - productivo, ha devenido en Economía del Conocimiento, y que esta representa, un estadio del desarrollo, superior al industrial.

Al igual que en el pasado configuramos un Estado Industrial, con la aspiración de impulsar este tipo de economía, hoy en nuestros países, se hace necesario impulsar un Estado para la Economía Social del Conocimiento.

Un Estado para la “Economía Social del Conocimiento basado en Capital Intelectual”, debe considerar un código para el conocimiento, el equivalente a la ley de sociedades mercantiles de la economía industrial, en ella, la propiedad del conocimiento, compartida entre inversionista y creador, es un imperativo para alejarnos de la ineficiencia y la inequidad. El reconocimiento legal de activos intelectuales de la empresa, de técnicos y profesionales. La transacción económica de los activos intelectuales de técnicos y profesionales que he denominado “Derechos de Transferencia Laboral”.

En general, nuevas herramientas económicas para un nuevo Estado, que además, contribuyen a una reactivación económica, desde una perspectiva de la equidad.

La educación para la innovación es otra de sus características, un educando que ha de innovar y/o generar conocimiento, que nos aleje de ser países importadores netos de conocimiento. Una educación que forja un sujeto dinamizador del crecimiento económico.

Construir Economía del Conocimiento, implica, que nuestras políticas, generen igualdad de oportunidades, para el acceso a la educación de calidad, con la finalidad de que sus ciudadanos alcancen el progreso personal, en base a sus esfuerzos y capacidades intelectuales. De hecho los ingresos en este tipo de economía se deben corresponder con los esfuerzos mencionados.

Impulsar Economía del Conocimiento, demanda, invertir en investigación, innovación e infraestructura tecnológica, más que en infraestructura física, es decir, invertir para desarrollar capital intelectual. Y es que existe una “Lógica de la Economía del Conocimiento”

En definitiva, se requiere construir un Estado e implementar políticas que favorezcan la democratización del acceso, la generación y la aplicación económica del conocimiento, a esto le he llamado “Teoria D: Desarrollo por el Capital Intelectual”, una contribución, para alcanzar el Desarrollo, en nuestros países latinoamericanos.

ECONOMÍA SOCIAL DEL CONOCIMIENTO: Modelo basado en capital intelectual, por William Fernando Zavaleta Huaccha, está registrado bajo Licencia Creative Commons Atribución - Compartir Igual 4.0 Internacional

La “TEORIA D” Teoría del Desarrollo por el Capital Intelectual, creada en noviembre del 2013 por el Mag. Ing. William Fernando Zavaleta Huaccha, se encuentra registrada bajo una Licencia Creative Commons Atribución – Compartir Igual 3.0 Unported.

Derechos de Transferencia Laboral , por William Zavaleta Huaccha, se encuentra registrada bajo una
Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported

“La Lógica de la Economía del Conocimiento” es un artículo escrito por el autor del presente.

VIDEO CONFERENCIA INTERNACIONAL: "INDUSTRIA Y ESTADO EN LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO"