LA ENERGIA POTENCIAL Y LA ECONOMIA DEL CONOCIMIENTO

ºWilliam Zavaleta Huaccha
20/04/15

En los últimos meses en Latinoamérica es evidente que se ha venido acentuando la desaceleración económica, siendo esta una consecuencia tardía de la crisis norteamericana que estallara en el 2007, con ello buena parte del planeta, incluido China, se encuentran en aprietos económicos.

En el Perú esta se expresa en una desaceleración sostenida de la variación del PBI, la baja de precio de los inmuebles, la disminución de transferencia de recursos económicos a las regiones, etc.

Ante esta realidad los países del orbe han respondido con medidas inscritas en la expansión keynesiana, que  sin embargo no han obtenido los resultados esperados. Muy a pesar de los preceptos que sustentan las propuestas keynesianas, estas, dada la situación económica internacional, aparece como una salida de largo plazo.

Además de ello, en Latinoamérica se habla nuevamente de industrializar nuestros países, como una salida a la crisis internacional, sin embargo, se debe tener presente, que más allá del significado de este término en un contexto internacional de nueva economía, lo propuesto es un camino de largo plazo - el cual debe ser atendido -, mientras que la prioridad para los ciudadanos, es el énfasis en propuestas de corto plazo, más aún, si tenemos presente que el único país medianamente tecnificado de la región, Brasil, ha sido el primero en entrar en recesión.

Expongo estos puntos de vista de la crisis por la que atraviesa la región y el planeta, para convocar hacia un esfuerzo por desarrollar propuestas innovadoras en materia de política económica, que nos ayuden a afrontar esta situación. Dicho esto, empecemos a transitar en este camino.

Aprendí de la Física que la Energía Potencial puede transformarse en Energía que mueve el aparato productivo, una laguna que representa esta energía potencial, puede transformarse mediante una central hidroeléctrica, en “energía viva” que impulsa una planta de producción.

Desde este ángulo de observación y considerando los anteriores conceptos, podemos identificar que en la economía del conocimiento, existe economía potencial, que se expresa, entre otros, en las competencias de profesionales y técnicos, que deben ser valorados económicamente y reconocidos legalmente, para su ingreso a la economía real.

Una propuesta diseñada para responder a los planteamientos descritos, es la que hemos denominado “Derechos de Transferencia Laboral”.

Los  Derechos de Transferencia Laboral (DTL), viene hacer la retribución económica de la institución o empresa receptora laboral de un profesional, a la institución o empresa transferidora, por el prestigio, la formación, adquisición y desarrollo de competencias asimiladas por el profesional durante su estadía laboral en la institución o empresa que transfiere. Esta se fundamenta en la medición económica del capital intelectual de un profesional, el balance de competencias y los derechos de transferencia de jugadores (Ver investigación Derechos de Transferencia Laboral del 2009).

º El Autor es Magíster en Desarrollo y Gestión e Ingeniero Ambiental. Docente en el  Antegrado de la Facultad de Ingeniería Económica, Estadística y Ciencias Sociales, en  el Posgrado de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Ingeniería, Lima – Perú. Investigador en Economía y Gestión del Conocimiento. Derechos de Transferencia Laboral por William Fernando Zavaleta Huaccha se encuentra bajo la Licencia Internacional Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
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wzavaletah@yahoo.es

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LA MEDICION ECONOMICA DE LAS COMPETENCIAS DE UN PROFESIONAL EN LA ECONOMIA DEL CONOCIMIENTO

° William Zavaleta Huaccha

Cusco, 04 de febrero del 2015

En 1997 Leif Edvinsson y Michael Malone lanzan su Teoría del Capital Intelectual para medir el valor de los Activos Intelectuales de una Organización, que va a representar el valor Intangible de la misma, la que sumado al valor tangible nos daría el valor total de la organización. A mi criterio, una mayor precisión, nos lleva a la siguiente expresión:
                                                      
                                                         Vm = Vt + Vi + Vcm        

donde:  

Vm= valor de mercado de la organización
Vt= valor tangible de la organización
Vi = valor intangible de la organización
Vt + vi= valor total contable de la organización
Vcm= valor por consideraciones de mercado (incluye el valor especulativo)

El Vt  podemos obtenerla de la cuenta patrimonio neto.

El Vi representa el valor de los activos intelectuales o intangibles, el valor escondido, el Capital Intelectual de la organización.

Por supuesto que existe otras metodologías para medir el Valor de una organización, algunas muy complejas y discrepantes entre sí, sin embargo la importancia de la propuesta de Edvinsson y Malone radica en que sustenta que este valor intangible es mucho mayor que el valor tangible, lo que evidencia el paso a una economía diferente, la economía del conocimiento, dado que para producir este valor no se recurre principalmente a las máquinas, sino al conocimiento o más precisamente al capital intelectual como factor de producción central, no exclusivo por cierto.

La Economía del Conocimiento para algunos autores, entre los que me inscribo, representa un estadio tecnológico productivo superior al industrial, como este lo fue en su momento a la economía agraria; siendo los países desarrollados los que habrían ingresado a esta economía.

El paso a esta Nueva Economía tiene grandes  implicancias en la gestión de las empresas y en la organización del estado: “El administrador moderno debe pasar de gestionar activos tangibles a gestionar activos intangibles como actividad central” indica Peter Drucker,  La inversión en la Supercarretera de la Información (internet) no puede ser menor a la inversión en las carreteras físicas, criticaba en EEUU, Alvin Tofler en los años 90. Esto solo por mencionar dos ejemplos relevantes.

Desde mi punto de vista el Capital intelectual no solo debe ser visto como una medida del valor de los activos intangibles, de por sí  una función importante, tal como lo propusiera Edvinsson y Malone, sino también como un factor de producción, el factor central en la economía del conocimiento.

Si bien Edvinsson y Malone desarrollaron su Teoría para medir el valor económico de los activos intangibles de una organización (definieron esta como la posesión de conocimientos, experiencia aplicada, tecnología organizacional, relaciones con clientes y destrezas profesionales que dan a la empresa una ventaja competitiva en el mercado;  también podemos definirla como las capacidades humanas, estructurales y relacionales para generar economía; ambas definiciones empresariales del Capital intelectual), podemos aplicar su Teoría a la medición del  Capital Intelectual de un Profesional, es decir medir el valor económico de las capacidades del profesional para generar economía, que equivale a medir el valor económico de las competencias de un profesional,  la misma que varía en el tiempo por cierto.

Si consideramos los datos mencionados más adelante y adecuamos la fórmula para medir el Capital Intelectual propuesta por Edvinsson, podemos determinar la Valoración Económica de  Competencias de un Egresado ( el Capital Intelectual de un Profesional) de una Universidad Pública (podemos medir también de una universidad privada):

Datos:

C = $ 100,000  inversión en la formación de un profesional en Países Desarrollados
C = $  50,000  inversión en la formación de un profesional en Países Emergentes
C = $  30,000  inversión en la formación de un profesional en ALC

i = 0.9   universidad de primer nivel en países del primer mundo

i = 0.9   universidad de primer nivel en países emergentes

i = 0.9   universidad de primer nivel en países del tercer mundo

Asignamos el valor del índice de eficiencia de una universidad (eficiencia en la formación profesional) al índice de eficiencia de sus respectivos egresados.

  
Sabemos  por fórmula:

C.I = C x i  , donde :  C.I.= capital intelectual, C= inversiones en activos intangibles
                                      i =  índice de eficiencia del egresado


Entonces:

C.I = C x i = 100,000 (0.9) = $ 90,000  valor de competencias profesionales de un egresado de una universidad destacada en países del primer mundo.

C.I = C x i = 50,000 (0.9) = $ 45,000  valor de competencias profesionales de un egresado de una universidad destacada en países emergentes.

C.I = C x i = 30,000 (0.9) = $ 27,000  valor de competencias profesionales de un egresado de una universidad destacada en países de ALC.


Con ello logramos darle un valor económico aproximado, a  aquello del cual se realizaba solo una valoración cualitativa.

Si asumimos el instante de egresar  como punto inicial y su valor económico el calculado líneas arriba, podemos calcular el valor de las competencias de un profesional (su capital intelectual) en un tiempo “ t “ . Realizado esto, podemos generar una serie de innovaciones como los “Derechos de Transferencia Laboral”, pero este tema es materia de otra publicación.


° El Autor es Magister en Desarrollo y Gestión, Ingeniero Ambiental, Docente en el Posgrado de la Universidad Nacional de Ingeniería, y en el MBA del Posgrado de la Universidad San Martin de Porres  Lima – Perú. Investigador en Economía y Gestión del Conocimiento. Consultor  en Responsabilidad Social en Pegasus Consultores SAC.

*Puede acceder a la propuesta Derechos de Transferencia Laboral, en el siguiente enlace: http://economia-conocimiento.blogspot.com/2013/10/derechos-de-transferencia-laboral.html


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LAS EMPRESAS TECNOLÓGICAS Y LOS DERECHOS DE TRANSFERENCIA LABORAL

ºWilliam Zavaleta Huaccha

Una singular noticia se propalaba por estos días en los medios de comunicación internacional, referidos al rechazo de La juez del distrito de San José, el corazón de Silicon Valley, Lucy Koh, de la oferta de 324 millones de dólares  (242 millones de euros) que pactaron las empresas tecnológicas (Apple, Intel, Adobe y Google), para compensar a sus empleados por el acuerdo que limitaba la movilidad laboral de sus Talentos.

Llama la atención, pues una economía como la del presente, cuya generación de valor se fundamenta en la generación,  innovación y aplicación de conocimientos por parte de los profesionales y técnicos,  requiere recrear condiciones para la multiplicación del mismo. Talentos altamente motivados, con un rotación “natural” que permita procesar experiencias en diferentes sectores, lograrán generar mas valor y por ende mas economía.

Iniciativas como la mencionada que buscan retener por “vías artificiales” la movilidad de las capacidades de los empleados, así como subvalorar económicamente las mismas, no se corresponden con una gestión del capital intelectual de los profesionales, que se inscriban en los criterios de la economía del conocimiento.

Situación similar a la problemática que enfrentan Apple, Intel, Adobe y Google en la gestión del capital intelectual de sus Talentos, se presentó el 2012 cuando los empleados de Pixar, LucasArts e Intuit, dedicadas a la animación, denunciaron una situación similar; lo que evidencia una problemática de primer orden en las empresas de todos los sectores, en el presente siglo.

La movilidad de los Talentos, en si deja de ser un problema y se convierte en un activo para la empresa y el profesional, cuando se asume el enfoque que reconoce que la Transferencia de un Profesional de una empresa a otra, representa una Transferencia de Valor, la misma que se debe transar mediante la propuesta que he denominado Derechos de Transferencia Laboral.

Los  Derechos de Transferencia Laboral (DTL), viene hacer la retribución económica de la institución o empresa receptora laboral de un profesional, a la institución o empresa transferidora, por el prestigio, la formación, adquisición y desarrollo de competencias asimiladas por el profesional durante su estadía laboral en la institución o empresa que transfiere. Esta se fundamenta en la medición económica del capital intelectual de un profesional, el balance de competencias y los derechos de transferencia de jugadores (Ver investigación Derechos de Transferencia Laboral del 2009).


Visto desde este ángulo, la preocupación de las empresas tecnológicas por la demanda colectiva de 64,000 empleados, que piden 3,000 millones de dólares de indenmización, se pudo transformar fácilmente en ingresos potenciales de miles de millones de dólares para las empresas tecnológicas y sus Talentos.

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Una juez rechaza el acuerdo entre las tecnológicas para no robarse empleados

La demanda colectiva de ingenieros reclama a Apple, Google, Adobe e Intel una compensación de 3.000 millones de dólares

Diario El País de España

La excusa era frenar la escalada de sueldos, cada vez mayores. La realidad, una estrategia de Steve Jobs que ha trascendido a su vida, para evitar que los empleados de Intel, Google, Adobe y Apple se cambiasen a alguna de estas empresas. La juez del distrito de San José, el corazón de Silicon Valley, Lucy Koh, ha rechazado la oferta de 324 millones de dólares  (242 millones de euros) que pactaron las empresas para compensarlos.

El caso comenzó en 2011 con una demanda colectiva por parte de los empleados, un total de 64.000, en la que acusaban a las cuatro empresas de evitar hacerse con los ingenieros de alguna de las firmas involucradas. Según la juez, la cifra, ofrecida en el mes de mayo, está por debajo de lo razonable.

El acuerdo entre Apple, Intel, Adobe y Google no solo limitaba la movilidad laboral de sus talentos, como tanto les gusta referirse aquí a los empleados, sino también les imponía de forma implícita un tope salarial. La lógica de las empresas implicadas es que si los trabajadores no cambiaban de compañía, tampoco tendrían que afrontar grandes aumentos, ni internos para evitar la fuga, ni en nuevas contrataciones. En 2012 los empleados de Pixar, LucasArts e Intuit, dedicadas a la animación, denunciaron una situación similar.

La demanda colectiva pide 3.000 millones de dólares (2.241 millones de euros) para compensar el dinero que dejaron de embolsarse por su trabajo. Si durante el juicio se llegase a demostrar, como ha dejado caer la defensa, que se trata de una práctica de monopolio, la cifra podría llegar a los 9.000 millones de dólares (6.723 millones de euros). Las estimaciones de la defensa argumentan que, de no existir el plan de Google, Apple, Adobe e Intel, sus sueldos serían un 25% superiores. De las cuatro empresas, solo Intel se ha pronunciado al respecto: “Lamentamos que la corte haya rechazado nuestra propuesta que evitaría una larga negociación de meses”.

El escándalo va más allá del juzgado, evidencia especialmente el poder de Apple y Google y deja al descubierto los peores rasgos del carácter de Steve Jobs. El caso utiliza como prueba un intercambio de correos entre el propio fundador de Apple y el exconsejero delegado de Google, Eric Schmidt. En las misivas se evidencia un acuerdo tácito para no tocar ni tentar a ninguno de los ingenieros. Schmidt se disculpa y le asegura que tomará medidas al respecto.

Jobs responde, a su manera, con una carita sonriente en emoticono, :), al conocer el despido del especialista en recursos humanos que intentó el fichaje. El correo más antiguo data de 2005, es la respuesta de Jobs al intento de Google de contratar en bloque a varios ingenieros: “Si os hacéis con solo uno de ellos, significará la guerra”.

Los abogados de la demanda insisten en que Koh debería aprobar el acuerdo para proteger a los empleados y consideran que se enfrentarían a grandes gastos si siguen adelante. El sentir no es común, una sección de los mismos insisten en que sería mejor crear una mesa de negociación y llegar a un acuerdo económico.

Fabricante de autos eléctricos, compartirá sus patentes

infobae.com

Su idea es acelerar el desarrollo del segmento y surge en momentos donde la industria tecnológica, con Apple y Samsung a la cabeza, mantiene millonarias demandas por licencias

Elon Musk, director general de Tesla, dijo que la empresa compartirá varios cientos de patentes y no demandará al que las use, explicando que las patentes pueden ser una ayuda "modesta" a otras empresas que desarrollan vehículos eléctricos.

Musk agregó que recibió pocas solicitudes de tecnología de rivales, en parte porque las patentes bloqueaban el acceso.
"Tesla Motors fue creada para acelerar la llegada de un transporte sostenible. Si despejamos el camino a la creación de vehículos eléctricos, pero si luego pones minas detrás para inhibir a otros, estaríamos actuando de manera contraria a ese objetivo. Tesla no iniciará demandas por patentes contra cualquiera que, de buena fe, quiera usar nuestra tecnología", dijo la empresa en su blog.

A principios de este año Tesla tenía 203 patentes sobre baterías y otros aspectos clave de los vehículos. La primera patente de Tesla en expirar será en el 2026, de manera que la empresa de Palo Alto, California, está renunciando a una ventaja a largo plazo potencialmente valiosa.

"Creemos que Tesla, otras compañías haciendo autos eléctricos y el mundo se beneficiarán de una tecnología común emergiendo", agregó la empresa, y sentenció: "El liderazgo tecnológico no se define por patentes, que la historia demostró que son una pequeña defensa contra un competidor determinado, sino más bien por la capacidad de una empresa para atraer y motivar a los ingenieros más talentosos del mundo. Creemos que la aplicación de la filosofía de código abierto para nuestras patentes fortalecerá en lugar de disminuir la posición de Tesla en ese sentido".

James Albertine, analista de la firma de inversiones Stifel, dijo que el anuncio indica que Tesla está abierta a la colaboración en momentos que aumenta su producción. 

”Se vive un nuevo capitalismo que es el capitalismo cognitivo, que busca la dependencia de la mente-factura, no ya de la manu-factura”

Entrevista con René Ramírez, Secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de Ecuador


La planta baja del hotel bulle en un ir y venir de personas de todo tipo. Para alguien recién caído a cualquiera de los butacones de los apartados, la mezcolanza no podría que resultarle como menos sorprendente: trajeados, turistas, secretas, periodistas, europeos, latinos… sobre todo latinos. La amabilidad de Mayra nos da la bienvenida tras sortear unos cuantos policías nacionales mucho más relajados que en otras ocasiones en las que nos hemos tenido que cruzar las miradas. Rafael Correa, nos explica, está al caer.
El día anterior, el presidente de Ecuador había recibido el doctorado Honoris causa de la Universidad de Barcelona y la comitiva se desplazaba a Madrid durante la mañana. Unos minutos de nerviosismo entre el personal preceden a la entrada del presidente en el hall del hotel. Sorprende su entrada, pausada, apenas vigilada, saludando y pasando a nuestro lado como si de un turista se tratara y que buscara el ascensor más cercano. Pero no es él quien nos cita en uno los apartados sino René Ramírez, Secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, así como Presidente del Consejo de Educación Superior (CES), Presidente de Yachay y Presidente del Consejo de Propiedad Intelectual.
-Nací en Quito, ciudad donde realicé mis estudios superiores como becario de la Universidad San Francisco, institución en la que obtuve el reconocimiento académico Magna Cum Laude, en 1997, al momento de graduarme como Economista. Posteriormente continué mis estudios, gracias a una beca del Gobierno de México, de maestría en Gobierno y Políticas Públicas, título otorgado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO-México. Mi inquietud académica me motivó a obtener un segundo postgrado, por lo que fui becado por FLACSO México y cursé Metodología Cuantitativa en la Universidad de Michigan. A finales de 2005, obtuve mi maestría en Economía del Desarrollo en el Institute of Social Studies de Holanda, estudios que realicé gracias a que obtuve una beca otorgada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

¿Y que hace un economista dirigiendo la educación en un país como Ecuador?
-Creo que existe una articulación importante que a veces no se puede visualizar como es la separación de la parte educativa de la parte productiva. Nosotros, en Ecuador, tenemos un índice de desarrollo humano alto conseguido con este gobierno. Cuando descompones el índice de desarrollo humano, ves que ese crecimiento, o la causa por la cual hemos conseguido esos niveles, se debe a factores sociales, no al factor económico-productivo. Y ese es un problema que tienen nuestros países, problemas estructurales, que no ha habido una fusión con el patrón de acumulación. Nosotros, como proyecto político de la revolución ciudadana hemos pensado que tenemos que pasar de una economía de recursos finitos, exportador e importador, a una economía de recursos infinitos basada en el conocimiento. Y en ese sentido, el papel articulador del sistema educativo con el sistema productivo pasa por el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Entonces, quizás, justamente por eso, la Secretaría que presido y que fue creada por ley en 2010, busca esa articulación y por esos se llama Secretaría de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. Y aquí hay que tener claro que la ciencia es objetiva pero no es neutra y eso implica una disputa de economía política. Y quizás por eso también estoy aquí, porque en esa disputa hay que dar la batalla.

Veo una amplia delegación haciendo una gira por Europa buscando colaboración en el área del conocimiento. ¿Cuál es el objetivo?
-Uno de los temas fundamentales para nuestros países es que debemos cerrar las brechas del conocimiento, tenemos que tener clara conciencia que es un trabajo enorme y que no podemos partir desde cero. Por suerte, si es que se maneja bien la normativa y la regulación, en el tema científico y en el tema educativo se puede dar lo que se denomina el emparejamiento tecnológico y cognitivo si es que te articulas con los mejores centros de investigación, con las mejores academias a nivel mundial. Entonces, la gira que hemos hecho por EEUU, por Europa, por Asia, busca ese acercamiento a los mejores centros a nivel mundial con una particularidad: que ese acercamiento debe de estar en el marco de una estrategia de desarrollo del país y en el marco de la integración latinoamericana.

¿Tiene que ver esta gira con los tratados de libre comercio que queréis impulsar?
-No, esa es una discusión que, obviamente, se tiene que articular y que debe hacerse en el tema de propiedades intelectuales. No estamos tratando esos temas con el presidente, estamos articulando con las universidades, centros de investigación… de Europa pero uno de los temas fundamentales que se está tratando, y es una línea roja para el gobierno, es que en qué medida los acuerdos comerciales que se firmaron o que nosotros estamos negociando van en detrimento de la estrategia de desarrollo que tenemos y cuyo centro pasa por el tema del conocimiento y, obviamente, el comercio mundial. Ese comercio se articula a través de la normativa de propiedad intelectual. Si esto fuera en detrimento de esta nueva perspectiva, que no puede ser una propiedad intelectual cerrada, solo la que vaya más allá de lo que en Ecuador en este momento necesita en su desarrollo tardío. Eso sí que sería una línea roja para firmar o no firmar un acuerdo comercial.

¿Hablas de libre comercio en el terreno del conocimiento? ¿Hay algún tipo de cambio en el gobierno ecuatoriano en lo que entendemos como propiedad intelectual? ¿No ha balanceado el gobierno hacia quienes pretenden aprovechar económicamente los grandes recursos naturales en contra de los intereses del sector indigenista, más partidario de la conservación medioambiental y de los derechos de los pueblos ancestrales?
-Creo que no, todo lo contrario. Esa disputa trasciende al propio país, ya que es una disputa, creo yo, de los países del sur que tienen que darse. Actualmente, si uno analiza el momento histórico que vive nuestro mundo, se vive un nuevo capitalismo que es el capitalismo cognitivo, que busca la dependencia de la mente-factura, no ya de la manu-factura. Nuestros países tratan de buscar esa segunda independencia pero no se podrá dar si no existe una emancipación del conocimiento y eso tiene que plasmarse, tiene que pelearse en un marco regulatorio. Nosotros estamos proponiendo en toda la región un código orgánico de economía social del conocimiento, de la capacidad de innovación a través de herramientas, de participación a través de lo que llamamos el wiki-código que está discutiéndose en la página web y que, en diferentes capítulos, la ciudadanía puede participar con artículos o críticas. Pero el objetivo fundamental de este código es romper con la tragedia de los lugares comunes, del hiper-patentamiento, de la privatización del conocimiento que lleva a una sub-utilización. Nosotros lo que intentamos con ese código es recuperar el sentido del conocimiento y dependiendo, eso sí, de lo que nos interesa para nuestro país y para su historia. Por ejemplo, las normas para que no se haga bio-piratería y para que se protejan los saberes ancestrales de nuestros pueblos. Esto pasa a ser un tema fundamental dentro de este código y pasa a ser considerado como un patrimonio intangible del estado y, en el caso de los saberes ancestrales, entran dentro de un mecanismo sui generis que estamos insertando en el código. Eso se concreta después a través de mecanismos específicos normativos que ya andamos negociando con contratos que preservan la propiedad del conocimiento y que se amplía a multiplicidad de propiedades, no solo la privada, también a la mixta, la colectiva, comunitaria…

¿Hay un peligro de involución en la filosofía del buen vivir con este tipo de tratados, en este flirteo con el capitalismo?
-Tenemos que entender que para que se dé una gran transformación lo que estamos disputando en este momento es una gran transición. Si no somos capaces de entender que esa gran transición implica una disputa política en democracia y en paz, va a ser difícil entender que con posturas de blanco y negro, del todo o nada puede llevar a revertir lo que se ha ganado. A veces, lamentablemente, el concepto del buen vivir se ha prostituido pero es necesario recuperar ese sentido que para el caso del Ecuador está recogido en la Constitución de la República. Pero creer a priori que un país como Ecuador puede cambiar el capitalismo es no tener los pies sobre la tierra. Hay que trabajar en el marco de las posibilidades que dicta la economía política interna para dar la disputa a nivel internacional que urge y que es necesaria para la integración latinoamericana.

¿Como afecta a la población ecuatoriana las políticas educativas implementadas por el gobierno de Rafael Correa?
-Les afecta directamente. Cuando uno habla del tema educativo tiene que hablar de cuatro componentes: el tema económico-productivo, el tema de sociabilidad ambiental, el tema de transformación cultural y el tema de confección de una democracia radical. En el económico tiene un impacto en el bienestar de la población porque al recuperar el sentido de lo público en la Educación, lo que hemos hecho es un proceso de democratización en el acceso a la Educación y eso tiene una relación directa en la calidad de vida y en los ingresos de la población. Por ejemplo, en el caso de la Educación Superior, antes teníamos el arancelamiento de las Universidades que ahora son gratuitas, teníamos una elitización socio-económica ya que solamente los estratos más ricos entraban a la Universidad. Esos arancelamiento era en las universidades estatales, por eso yo digo que teníamos universidades estatales no públicas. Con la gratuidad, con la política de becas que damos a los estratos más pobres, se ha duplicado la matrícula de esos segmentos, se ha doblado la matrícula de los indígenas y los números señalan, por ejemplo, que entre las personas que entran a la Universidad, la probabilidad de salir de la pobreza crece 0.7%. Por lo tanto ha tenido un impacto en la mejora. No es solo importante eso, porque a veces también existe un debate en América Latina en temas de precariedad, de igualdad de oportunidades y de democratización ya que muchos países han insistido en la democratización en detrimento de la calidad, otros han buscado solo la calidad en detrimento de la democratización. En el caso del Ecuador hemos hecho las dos cosas a la vez, un sistema que busca la excelencia y el aumento de la calidad pero sin retroceder un ápice en detrimento de los principios de la revolución ciudadana, que es construir una democracia radical a través de una educación de calidad para todos.

¿Qué datos del acceso de la población a los diferentes niveles educativos manejan desde la Secretaría?
-En estos momentos se ha incrementado de la matrícula en 8 puntos porcentuales, a pesar del cierre de 14 universidades, todas ellas particulares. Ha habido una duplicación de la matrícula de los quintiles más pobres que convierten al Ecuador en el país con el 27% de matrícula de esos quintiles, con la matrícula más alta de la región. Y esto se debe a una política deliberada. El coste para un pobre era demasiado alto y lo hemos eliminado a través de la gratuidad, la eliminación del factor de discriminación de facto en el bachillerato, para lo que creamos el sistema de nivelación, para igualar oportunidades en el acceso desde el bachillerato a la Universidad; y a través de la política de becas “Eloy Alfaro” por la que aquellas personas de bajos recursos que reciben el bono de desarrollo humano y entran a la universidad, reciben una remuneración básica unificada. Con eso se está consiguiendo igualar las oportunidades y tenemos que cada semestre crece un 13% la matrícula de personas de extrema pobreza, personas que vienen de familias que reciben el bono de desarrollo humano. Nosotros no buscamos ese paternalismo del estado a través de transferencias monetarias sino que lo que buscamos es la emancipación del ciudadano a través de la educación. Si la persona que recibe la transferencia llega a la Universidad, la probabilidad de salir de esa pobreza es mucho más alta si tan solo recibe el apoyo económico.

¿Que hace Ecuador en materia de investigación?
-La investigación tiene que ser responsable, sostenible ambientalmente, tiene que estar en el marco de la creación de otro patrón de acumulación que permita la emancipación económica y productiva. No podrá haber buen vivir si no tenemos, ya ahí sí, en términos marxistas, un cambio en el patrón de acumulación que tiene el Ecuador. En términos estructurales tenemos un sistema primario exportador y secundario importador con el que el país no va a ningún lado. Para que exista una libertad plena de los ciudadanos tiene que haber una emancipación del pensamiento. El actual sistema castra la creatividad, la generación de ideas y se ve en la crisis que ha vivido América Latina y muchos países del sur que también han vivido una crisis del pensamiento. Por lo tanto, no va a haber una posibilidad de una segunda independencia, una emancipación social dentro del buen vivir si no hay una revolución cognitiva.

¿Como se trabaja en este ámbito para la integración de América Latina?
-El año pasado creamos el Consejo Suramericano de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología e Innovación (COSECCTI)*. Nosotros lo que hemos tenido es una importación de ese conocimiento pero ya se está discutiendo, y nosotros estamos presidiendo este organismo, el tener una agenda investigativa regional en función de los problemas. Yo siempre pongo el ejemplo de que como nosotros no hemos generado el conocimiento, no hemos hecho investigación para potenciar nuestras capacidades y para resolver nuestros problemas, por eso existe lo que se denomina las enfermedades olvidadas que son aquellas de las que se han olvidado las farmacéuticas porque no son rentables y no han sido investigadas. Por eso nosotros debemos tener una agenda investigativa que busque garantizar derechos, satisfacer necesidades, potenciar capacidades en toda la región, Y por esa senda tenemos que avanzar. Esto no puede ser trabajo de un solo país, tiene que ser un trabajo completamente regional.
Nota:

* El Consejo Suramericano de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología e Innovación (COSECCTI) es una instancia política de la Unasur, que busca concertar y promover políticas y proyectos comunes, desde las áreas de educación, cultura, ciencia, tecnología e innovación; para fortalecer el proyecto integrador y de desarrollo de la región. Fue creado en la III Reunión Ordinaria de la UNASUR celebrada en Quito, el 10 de agosto de 2009, fecha en la que Ecuador asumió la Presidencia Pro Tempore, por el lapso de un año. La coordinación del Consejo está presidida por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES) de Ecuador, quien, a petición del Ministerio de Relaciones Exteriores Comercio e Integración del gobierno ecuatoriano, es el organismo encargado de elaborar una propuesta de estatuto y un plan de acción.